Óscar Niemeyer

Pampulha.

El primer proyecto de Óscar Niemeyer fue una vivienda, lo realizó cuando aún era estudiante de arquitectura. Fue un encargo de un médico pariente suyo y la hizo sin cobrar ni un centavo. Era una casa moderna.

Pero su primer proyecto de importancia fue La Obra de Berco en 1937, antes de acabar la universidad.

“Se trataba de una pequeña obra de beneficencia, dirigida por mi prima Lusia Sodre, que me pidió que realizara el proyecto. Un trabajo modesto, no muy significativo para mí como arquitecto. Para mi la arquitectura comienza con Pampulha (Belo Horizonte), en el estado de Minas Gerais”

El proyecto arquitectónico de la Pampulha surge de un encargo que hace el entonces alcalde de Belo Horizonte, Juscelino Kubitschek para la construcción de una serie de edificios alrededor del lago artificial de la Pampulha.

“Pampulha ha sido el punto de partida de esa arquitectura más libre, llena de curvas, que todavía hoy resulta seductora. Fue, de hecho, el primer paso de Brasilia. Un detalle a tener en cuenta: se trata de la primera obra que Juscelino Kubitschek llevó a cabo como hombre público, mi primer proyecto importante y la primera construcción de mi amigo Marco Paulo Rabello, que también trabajó en Brasilia de forma notable.”

Belo Horizonte fue la primera ciudad planeada urbanísticamente en Brasil, pero antes de cumplir 40 años los límites que la delineaba se quedaron pequeños y la ciudad se fue extendiendo. Al norte de la ciudad había un embalse que los lugareños llamaban “Acaba Mundo”. Allí había una represa llamada Pampulha. Esta represa se transformaría más tarde en uno de los más grandes lagos artificiales con 20 km de circunferencia.
Se invitó primero al urbanista francés Alfred Agache a realizar el proyecto pero Juscelino quedó decepcionado con su propuesta. Vislumbró la potencialidad de construir un complejo de formas modernas a la orilla de una laguna artificial.

Tras hablar con Juscelino, Niemeyer pasa la noche en blanco, en el hotel, dibujando de un día para otro los bocetos de las edificaciones que revolucionarían la arquitectura moderna. Dice la leyenda que en una servilleta.

“Hablo con JK, que me explicó: “quiero crear un barrio de Pampulha, un magnífico barrio como no existe otro en el país. Con Casino, Club, Iglesia, restaurante y para mañana “. Y trabajé por la noche en la habitación del Grand Hotel (…) El proyecto me interesó fuertemente. Fue la oportunidad para desafiar la monotonía que rodeaba la arquitectura contemporánea (…). Y es con placer que recuerdo el entusiasmo con que fue construido Pampulha, la pasión de JK, la dedicación de quienes los realizan. (…) “

Iglesia de San Francisco de Asís.

Iglesia de San Francisco de Asís, fotografia de Jacob Maynes

En Pampulha trabaja solo. Realiza una arquitectura que se va alejando de la propuesta de Le Corbusier, buscando una expresión más personal.

“Pienso que (Le Corbusier) fue un arquitecto muy importante. Pero mi arquitectura es diferente, muy diferente a la suya. La suya era más pesada y predominaba el ángulo recto… Creo que la única influencia que tuve de él fue el día en que me dijo: “La arquitectura es invención”. Y eso lo tomé como norma de trabajo. La preocupación por hacer algo diferente.”

El complejo prevé cinco edificios: un casino, un club de élite, un salón de bailes popular, una iglesia y un hotel. Finalmente el hotel no fue construido. Al final del proyecto el alcalde añade una residencia de fin de semana y veraneo para él y su familia con la esperanza de que fuera ejemplo para otras familias ricas de la capital.

“Como la mayoría de los políticos (Juscelino Kubitschek) no entendía nada de arquitectura; y , en realidad, eso permitió que esos imaginativos edificios pudieran construirse.”

La obra está proyectada como un conjunto, pero en el que se ve cada elemento como una forma independiente y autónoma. Los edificios están pensados en estrecha relación con el entorno.

“Algo importante en la arquitectura es cuando surge la idea. Yo, por ejemplo, trabajo de una forma muy particular. Cuando tengo una idea empiezo a estudiar un problema. Primero verifico cuáles son las condiciones locales, la posibilidad económica, todo eso. Después empiezo a dibujar. Y cuando llego a una solución que me agrada me pongo a escribir, a redactar un texto explicativo. Porque si en ese texto no encuentro argumentos vuelvo al tablero.”

El casino es el primer edificio construido. Situado en un lugar privilegiado en la laguna, puede ser visto desde varios ángulos. Su composición está basada en un juego de contrastes entre volúmenes planos y curvos. La planta del casino se resuelve mediante la combinación de un bloque de planta circular con otro rectangular soportado por pilares de diferentes alturas en relación a la topografía del terreno. Los dos bloques se conectan mediante rampas rectas, permitiendo un fácil recorrido entre las distintas salas. El casino era utilizado por la élite belohorinzontina. Cuando se prohíbe el juego, el casino se cierra. Posteriormente se convierte en Museo de Bellas Artes.

La Casa do Baile es la menos burguesa de todo el complejo. Albergaba un pequeño restaurante, un salón con mesas, pista de baile, cocina y servicios. Cimentada sobre su propia isla artificial, su planta está basada en dos círculos conectados a una marquesina sinuosa, que sigue la línea de la laguna. Niemeyer utilizó por primera vez el agua atribuyéndole un valor arquitectónico, recurso que a partir de ese momento utilizará con frecuencia. Llegará a convertirse en una de las características más determinantes de su obra.

La sede del Yatch Club y la casa de Juscelino tenían como referencia la solución de cubierta de la casa Errazuriz (Chile) de Le Corbusier. El plano inclinado de los tejados que dirigía el desagüe hacia la parte central, creando los famosos tejados de alas de mariposa, empezó a ser desde entonces muy utilizada en la arquitectura brasileña que vió en tal solución una respuesta a los problemas tropicales. Niemeyer juega con los volúmenes de manera que parezcan a la vez fundidos e individualizados. La continuidad exterior-interior es un elemento fundamental de los edificios.

 

Boceto de Iglesia de San Francisco de Asís

 

“La forma bella encuentra en sí misma su propia justificación”

La iglesia de San Francisco es un hito de la arquitectura moderna en Brasil y en el mundo. Niemeyer utiliza una nueva solución constructiva, una bóveda parabólica de hormigón armado. Su uso permite que un único elemento sea superficie para la construcción de techo y de las paredes. Para concentrar la atención en la pintura mural de San Francisco realizada por Cándido Portinari, que ocupa toda la pared del fondo, se acorta la bóveda, estrechándola hacia el altar. Es también Portinari el autor de la composición de azulejos blanca y azul que cubre la fachada posterior de la capilla.

Los edificios fueron terminados en 1943 y recibió la aclamación internacional a raíz de la exposición “Las compilaciones de Brasil“ (1943), en el Museo de Nueva York de Arte Moderno (MoMA). Hubo diversas críticas al proyecto, sobre todo a la falta de un plan urbanístico para el nuevo barrio y a la falta de función social de la obra. Dicha crítica es contestada por Joaquim Cardoso (ingeniero de estructuras del proyecto y poeta), en la revista Habitat, en 1953:

“… el Conjunto de la Pampulha es, en Brasil, el primer y, de cierta manera, quizás el único de un grupo de edificios que tiene una finalidad colectiva y social; el casino mismo, construido con el objeto inmediato de servir a la exploración del juego de azar, no está, por la disposición de sus elementos, imperativamente destinado a ese fin: es, en realidad, un casino, pero orgánicamente más adaptado a una colonia de vacaciones estudiantil o de funcionarios públicos, que propiamente para jugadores profesionales”.

En 2001, en una entrevista concedida a la periodista de la BBC, Isabel Murray, se le preguntó si quería ser recordado como el arquitecto de Brasilia.

“Quiero ser recordado como un ser humano que pasó por la Tierra como los demás: que nació, vivió, amó, se divirtió, murió y ¡se acabó!”

“La vida es un soplo y hay que aprovecharla” documental realizado por el brasileño Fabiano Marciel.

Extractos recogidos de las entrevistas concedidas por Óscar Niemeyer a la periodista de la BBC Isabel Murray en 2001, por Utzeri en 2002 y para la revista Eñe en 2007



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