Javier Peña (Xpiral)

Casa Dámaso Eslava

Siempre impresiona ver  entrar a Javier en una sala, su imagen de surfista, algo inesperada en Madrid, y su profunda voz llaman la atención. Lleva 15 años como responsable de Xpiral innovative answers donde realiza proyectos de edificación, paisaje e interiorismo, y ha tabajado como docente en varias Universidades españolas. En el año 2011 fue finalista en el One Prize de Nueva York y está nominado este año para los Premios Mies de Arquitectura Europea por su obra de la Plaza de Pormetxeta (junto con MTM arquitectos). Conocemos a Javier desde hace varios años, accedió en seguida a contarnos su primera vez y  bautizó la página como un “reality blog”. Ha sido una de las historias que más nos ha gustado y por esa razón va a ser la primera.

Este dossier contiene, además de la entrevista completa, planos e imágenes de la obra.

¿Cuál fue tu primera vez?

Supongo que en casi todos los aspectos de la vida hay varias “primera vez”, y en mi caso que produzco de manera compulsiva e interiorizo y reflexiono sobre mis actos lentamente, quizás fuera más importante saber cuando me di cuenta de cuál fue la primera vez …a veces veinticinco años después…nunca es tarde ¿no?

Con lo escueta y ambigua que es esta pregunta respondería a este nuevo “Reality blog“ con una obra que no era la primera, ya que había realizado diversas obras durante la carrera, en mi paso por el Ejército en Canarias y en colaboración con otros arquitectos, pero que fue un punto de inflexión en mi manera de entender el proyecto y la práctica de la Arquitectura, y que hoy sigo practicando, quizás a mayor escala y con más medios, pero esencialmente de la misma manera.

Tenía unos veintiocho años y había aterrizado en Murcia un año antes, huyendo de la crisis del 93, que en Madrid se hizo especialmente dura, buscando una oportunidad de ser arquitecto, al menos como yo entendía ser arquitecto.

Dámaso Eslava era mi vecino en la playa de Santiago de la Ribera, el lugar donde veraneaba con mis padres desde pequeño, y él se había trasladado allí durante mi época universitaria en la ETSAM. Como buen filósofo que es, las conversaciones alrededor del mundo del Arte, la Filosofía y la Música copaban el tiempo de nuestras charlas veraniegas y de vez en cuando algún partido de fútbol con morbo… especialmente los aciagos España-Italia de aquella época!

Años más tarde decidió trasladarse a Murcia y vimos diferentes casas, ya acabadas, para entrar a vivir, que no le convencían, no se adaptaban al modo de vida que deseaba. Al tiempo encontró un piso en el centro de la ciudad que, de nuevo, fuimos a ver juntos para ver si era adecuado. Tenía potencial: un clásico piso de los principios de los 80, pasante entre un gran patio a Sur y una excelente vista a Norte del Centro Histórico, en una planta 13, paralelo al Rio Segura, por aquel entonces muy deteriorado ambientalmente… aunque ahora no está mucho mejor…

Finalmente lo compró y me propuso realizar una reforma total, ya que estaba muy deteriorado y la partición de “pasillerohabitacional” no cumplía ni de lejos las expectativas de un soltero contemporáneo, estudioso, melómano, con una gran biblioteca y socialmente activo: demasiados espacios pequeños, mal iluminados y de geometría retorcida…un ejemplo más de la ínfima calidad de la promoción inmobiliaria española.

Era una excelente oportunidad de poner en práctica pautas de trabajo que quería desarrollar y no había podido hacer debido a que siempre había estado mediado por otros profesionales: arquitectos, ingenieros, militares…

Aunque lo realmente nuevo era la aparición de “UN CLIENTE”: alguien que deseaba una nueva forma de vida, una personal fenomenología diseñable y específica. Si algo he aprendido estos años es que una administración pública o una empresa promotora no son clientes….hacen encargos pero no son clientes…
Esto me recuerda a esa historia que contaba Sainz de Oiza sobre la “leche de vaca”…. O mejor “la leche de la vaca”… Esta condición especifica, deseada, personal, implicada y sufrida a futuros hace realmente especial la profesión de ser arquitecto, aunque también difícil y que te vacía en el tiempo.

 

casa Dámaso Eslava

 

En este caso conocía bien las expectativas de Dámaso, por lo que fue fácil encontrar una primera organización que le funcionara y que además pusiera en juego una forma de hacer Arquitectura que he ido consolidando estos años:

  • Entender que lo específico de cada cliente facilita la heterogeneidad del diseño.
  • Disfrutar y atender lo grande y lo pequeño.
  • Especial interés por establecer ambiguas relaciones entre la luz natural y la artificial.
  • Potenciar la flexibilidad y estacionalidad de las viviendas a través de dispositivos tridimensionales interiores y exteriores.
  • Proponer a través de prototipos, innovaciones tecnológicas de diferente alcance.
  • Vincular la producción de la Arquitectura con las empresas que la producen, en un proceso de ida y vuelta entre el estudio y los talleres.
  • Conectar las herramientas digitales de proyecto y de puesta en obra como un proceso único.
  • No diferenciar la obrar civil de las instalaciones.

La obra se desarrolló durante varios meses, sin prisas, lo que permitió visitar los talleres, negociar, redibujar, hacer prototipos a escala real…Cada mañana a las ocho entraba a obra o a un taller, supervisando cada uno de los procesos, disfrutándolos, desde la demolición a los roll de los armarios… todo un lujo.

Aunque últimamente hemos perdido el contacto (hace unos años se compró una casa de montaña y no va a la playa) mantengo el contacto con mis clientes y suelo ver las obras como evolucionan, algunas de una manera más continua y otras menos… En está, durante los siguientes años se realizaron pequeñas mejoras de mobiliario, que se desarrollaron con todo el tiempo que hizo falta…

Por darle una vuelta más a la escueta y ambigua pregunta de “¿Cuál fue tu primera vez?” propondría escuchar otra vez la letra de la canción de Madonna “Like a virgin” y continuar como si cada vez fuera la primera…

para buscar aquello que te distancia de la frialdad profesional a la pasión amateur…
de la rutina a lo sorprendente…
de lo vacío al lleno…
por volver a lo de Madonna…… 😉

foto de portada  ©Juan de la Cruz Megías



2 Comments

  1. MARIO SANJUAN wrote:

    Enhorabuena y bienvenidos

  2. […] Mi primera vez: Casa Dámaso Eslava I Javier Peña (XPIRAL) […]

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